martes, octubre 04, 2011

ECO-ESPIRITUALIDAD



Germán Roberto Mahecha Clavijo

La noción ecoespiritualidad pretende expresar de una manera diferente la forma como se relaciona el hombre con la naturaleza —creación—, en la cual Dios se revela. Para ello se hace necesario explicar —y comprender— desde una perspectiva no convencional, los dos conceptos con los que se configura esta palabra: ecología y espiritualidad.

Acerca de la ecología

Asumir la ecología como originalmente la acuñara el biólogo alemán Ernst Haeckel en 1866 en su obra Generelle Morphologie der Organism,

Entendemos por ecología el corpus de conocimiento que se ocupa de la economía de la naturaleza: la investigación de las relaciones totales del animal con su medio inorgánico y orgánico, incluidas sobre todo sus relaciones amistosas u hostiles con los animales y plantas con los que establece contacto de manera directa o indirecta. En resumen: la ecología es el estudio de todas las relaciones complejas a las que Darwin se refería como las condiciones de las lucha por la existencia. Esta ciencia de la ecología, a la que a menudo, de forma imprecisa, se hace referencia como “biología” en un sentido estrecho, ha constituido hasta ahora el principal componente de lo que por lo común se denomina “Historia Natural” (Haeckel citado por Foster, 2000: 298)

 

tiene que alejarse de perspectivas antropocéntricas y deberá reconocer que el ser humano es uno de los organismos a los cuales se hace referencia en dicha definición.

Sólo de esta manera, será posible reconocer que es él, quien por tener la capacidad de reflexión y praxis —entendida como la necesaria reflexión que se debe realizar antes y después de una actividad—, tiene la responsabilidad de ser el portavoz de aquellos que no pueden darse a entender en lenguaje humano, en donde se incluyen los organismos de su misma especie, que quienes aun hablando el mismo idioma, no son escuchados —los pobres—.

Pero para que esto sea una realidad, es necesario que la persona se anime, se esfuerce, ponga todo su empeño y demuestre voluntad de querer hacerlo; en lenguaje coloquial se escucha que hay que meterle ganas, ponerle verraquera —lloro con rabia y continuado de los niños (RAE, 2011)— o en el mejor de los casos, ponerle espíritu. Y esto es lo que genera y permite hablar de una espiritualidad.

Acerca de la espiritualidad

La espiritualidad es un concepto moderno y bastante amplio, que —según Álvarez, et. al., 1996:333— hace referencia de manera simultánea a tres situaciones particulares: a todo lo relacionado con la vida espiritual, para hablar de las diferentes escuelas —p.e. la ignaciana, la salesiana o la benedictina, entre otras—, pero también para definirla como una ciencia práctica, existencial, de perfección evangélica.

Sin embargo, en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, se concibe la espiritualidad como aquello relacionado con el espíritu, y en una de sus acepciones, se encuentra que espíritu proviene del latín Spirĭtus y ésta del griego πνεῦμα —pneuma—, que se entiende como ánimo, valor, aliento, brío o esfuerzo.

La palabra pneuma es el prefijo que se utiliza para todo aquello que se relaciona con aliento, viento o aire de una forma propiamente dicha. De esta manera se comprenden palabras como neumático, neumonía o neumólogo. Y así entendido, no es extraño pensar en el segundo relato de la creación, cuando “Dios formó al hombre del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida” (Gn 2,7).

De esta manera, quien tenga un conocimiento mínimo de primeros auxilios, sabrá reconocer la importancia del procedimiento de salvamento básico denominado respiración boca a boca —o boca a boca-nariz para el caso de los niños menores de un año*—, la cual provee oxígeno a los pulmones de una persona cuando la respiración de alguien ha cesado**.

De lo anterior se puede entender que hacer referencia a la espiritualidad es hablar necesariamente del espíritu —fuerza, hálito, soplo, impulso— que el ser lleva dentro y que permite “mirar cómo Dios habita en las criaturas: en los elementos dando ser, en las plantas vegetando, en los animales sensando, en los hombres dando entender” (Arzubialde, 2009:558).

Y si se acepta que Dios habita de esta manera en toda su creación —entendida cotidianamente como naturaleza y ésta como medio ambiente que se relaciona con la ecología—, será posible pensar en un dialogo entre una ecología que ya no solo habla de los organismos, sino que entiende al ser humano como uno de estos y una espiritualidad entendida como un actuar libre y gratuito del ser humano a favor del resto de la creación —incluyéndose él mismo—, como se pueda empezar a proponer un camino propicio para profundizar en la noción ecoespiritualidad.

____________

* En niños menores de un año —teniendo presente la fragilidad del mismo—, no se utiliza el procedimiento de respiración boca a boca, sino la de boca a boca-nariz, abarcando con sus labios la boca y la nariz del niño.

** Piénsese en que Dios siendo todopoderoso —pudiendo soplar en el dedo gordo del pié—, hace las cosas sencillas y como deben ser: dar el soplo vital por la nariz. Pero también reflexiónese acerca de la fragilidad del ser humano comparada con la de un niño menor de un año, como para que Dios realice este procedimiento.


Bibliografía citada

Álvarez, Lorenzo, et. al. Diccionario Teológico Enciclopédico. Segunda edición. Editorial Verbo Divino. Navarra. 1996.

Arzubialde, Santiago. Ejercicios espirituales de San Ignacio. Editorial Sal Terrae. Bilbao. 2009.

Biblia de Jerusalén. Editorial Desclée de Brouwer. Bilbao. 1976.

Foster, John. La ecología de Marx: materialismo y naturaleza. Ediciones de Intervención Cultural/El Viejo Topo. Barcelona. 2000.

Real Académica Española. Diccionario de la lengua española (enero de 2003), http://www.rae.es  (consultado, para espiritualidad y espíritu el 25 de agosto de 2011).

viernes, septiembre 16, 2011

ARTE Y ECOTEOLOGIA

La tierra entera deberá ser re-santificada a nuestra vista:

el color sagrado debe cambiar del violeta celestial al verde terrenal.

Lloyd Geering

Teólogo, Nueva Zelanda



Hace algunos años, cuando era profesora de arte y literatura, una de mis jóvenes alumnas preguntó con cierta ironía si lo que les estaba enseñando servía para algo. Yo le respondí: ”Para nada, como no sirven para nada las noches estrelladas de Villa de Leyva, pero ¿cómo sería nuestra vida sin ellas?”.

Creo sinceramente que no es pertinente pensar en utilidades cuando se aborda el tema del arte; la belleza, el gozo estético, las emociones que nos proporcionan unas estrellas, un amanecer o una puesta de sol, a pesar de no tiener un valor utilitario, han sido apreciadas y valoradas por el ser humano desde lo más remoto de nuestra existencia  por el placer que produce la belleza que se ha percibido a través de los sentidos, una  belleza que sin duda es inherente al mundo: “lo  bello es una manifestación de las fuerzas secretas de la naturaleza“ afirmó Goethe.

También creo que el arte -como ejercicio de creación humana- tiene  que ver con la apreciación y valoración de lo bello y lo divino en la medida que hacia allá apunta lo plenamente humano. Puede que esta afirmación sorprenda a más de uno por parecerle muy clásica, ya que a partir del Romanticismo del siglo XIX y especialmente desde la aparición del Impresionismo y las Vanguadias del siglo XX, el arte contemporáneo ha revaluado estos conceptos y ha delimitado su propio campo, de tal manera que hoy por hoy, prima la expresión, la fuerza expresiva, sobre cualquier otro valor, quedando relegados lo bueno y lo bello a un segundo o tercer plano como objeto a alcanzar para un artista; sin embargo, todo artista sabe que lo estético es aquello que produce emoción, que conmueve y esto lo puede generar tanto un paisaje bello como una escena desgarradora de guerra y violencia o el dolor y la enfermedad; pienso en los paisajes de Turner, los desastres de la guerra de Goya o los autorretratos de Frida Kahlo -por dar tres ejemplos muy conocidos-. Entonces, ¿me estoy contradiciendo? No. Porque el asunto tiene que ver con lo que entendemos por humano y divino. ¿Son dos realidades radicalmente distintas, la una arriba y la otra abjo o realmente no hay fronteras definidas?

Separar lo divino y lo humano, originó el problema fundamental de la cultura occidental cristiana cuando ésta fue víctima de la influencia del platonismo que había introducido una escisón entre estas dos realidades,  asociando lo ideal y  lo bello  con lo divino, y lo humano con el mundo terrenal de los sentidos que sólo podría ser bello si reflejaba con fidelidad lo ideal; como consecuencia natural de esta división fue surgiendo un cierto desprecio por el mundo sensorial con consecuencias significativas en la vida y en las artes, a pesar de que tanto en el AT como en el NT la belleza y el bien de este mundo son obra de Dios; así, vemos que el Génesis reitera a lo largo del relato de la creación que todo lo que Dios iba creando era bueno; de la misma manera el evangelio nos cuenta cómo Jesús exalta  la belleza de origen divino de los lirios del campo  “Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni tejer. Yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos” (Mt 6,24). Según esto,  podríamos afirmar que no existe nada mejor que el mundo –obra de Dios- y que toda la naturaleza, revestida de belleza por el creador, es digna de aprecio y alabanza; pero como afirmamos arriba el arte occidental cristiano se expresó más bajo parámetros filosóficos  neoplatónicos que desde una verdadera concepción de la realidad judeo-cristiana.

Desde esta perspectiva creyente podemos  decir que la belleza que percibimos con nuestros sentidos no es apenas el reflejo de un mundo ideal o divino, sino que tiene consistencia en sí misma porque lo divino y la realidad terrenal se funden diluyéndose sus límites. Entonces surge otra pregunta: ¿Qué es la realidad y desde dónde la interpretamos en el campo de las artes?

El mundo es una realidad física, pero también es realidad histórica, social, cultural y política. Esta realidad múltiple y compleja llena de alegrías y tristezas, de esperanzas y frustraciones es la que el artista ve, siente, interpreta y transforma: “Ya no pintaré más interiores y gente leyendo y mujeres haciendo punto. Pintaré seres que respiran, sienten, sufren y aman. […] El espectador tomará conciencia de lo que en ellos hay de sagrado, se descubrirá como en una iglesia” (Edvard Munch)

¿Creeremos, entonces, que hay belleza en un cuadro que nos plasma al hombre desolado,  a la naturaleza herida de muerte? La respuesta será afirmativa  en cuanto que esa realidad se haya mirado con los ojos del espíritu; y será afirmativa en cuanto que el pintor haya pintado no sólo lo que ve ante él sino lo que ve dentro de él (Friedrich).

Porque  el espíritu es  el que impregna, atraviesa y vivifica toda creatura;  la vida que está en los seres humanos es la vida que está en las plantas, los animales, la naturaleza, el cosmos. Y la vida, herida o no, en peligro o no, siempre será bella, porque la Vida es la esencia determinante de la naturalez de Dios Creador, de Dios Padre, de Dios Misericordioso que nos ama y nos ofrece la posibilidad de compartir su naturaleza hasta alcanzar la plenitud de la Vida realizándonos en el amor y en el bien.



María Jesús Sánchez de Ávila
Educadora, Magister en Teología
Autora de la Monografía "La Vida plena, herencia del Padre, en el Cristo Cricificado de San Plácido"
Colección Monografías y Tesis N° 4. PUJ- 2010


domingo, agosto 07, 2011

ECOS DEL CONGRESO SOBRE FILOSOFIA AMBIENTAL

DE LA ECOTEOLOGÍA A LA ECOSOFÍA: CUESTIONES EPISTEMOLÓGICAS 


Coincide este blog con la Fiesta de Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores, ( http://www.dominicos.org/santo-domingo ) en cuyo homenaje resaltamos el inmenso valor del Congreso sobre Filosofía Latinoamericana organizado por la Universidad Santo Tomás de Aquino (Bogotá, Colombia) durante el mes de julio de 2011.


Además, es un reconocimiento público a Fray Omar Alberto Sanchez Cubillos O.P., quien en el día de hoy, 8 de agosto, se ordena como Obispo de Tibú (nor-oriente colombiano, frontera con Venezuela) en la Basílica consagrada a la Virgen de Chiquinquirá. (
http://www.diocesisdechiquinquira.org/index.shtml?apc=&s=t&x=8328)


Los Dominicos con su "Contemplar para dar a los demás el fruto de lo contemplado" han unido durante siglos la pasión por el estudio en un ambiente orante y comunitario con la fuerza de la predicación del Evangelio para contribuir a las causas del Reino de Dios.


- EN CONSTRUCCION -

domingo, julio 31, 2011

EDUCACION AMBIENTAL Y ESPIRITUALIDAD IGNACIANA

                

Ad maiorem Dei gloriam


(1)






(2)





[230] CONTEMPLACIÓN PARA ALCANZAR AMOR.
Nota. primero conviene advertir en dos cosas:
La primera es que el amor se debe poner más en las obras que en las palabras.
[231] La 2ª, el amor consiste en comunicación de las dos partes, es a saber, en dar y comunicar el amante al amado lo que tiene o de lo que tiene o puede, y así, por el contrario, el amado al amante; de manera que si el uno tiene sciencia, dar al que no la tiene, si honores, si riquezas, y así el otro al otro. Oración. Oración sólita.
[232] 1º preámbulo. Primer preámbulo es composición, que es aquí ver cómo estoy delante de Dios nuestro Señor, de los ángeles, de los sanctos interpelantes por mí.
[233] 2º preámbulo. El segundo, pedir lo que quiero: será aquí pedir cognoscimiento interno de tanto bien recibido, para que yo enteramente reconosciendo, pueda en todo amar y servir a su divina majestad.
[234] 1º puncto. El primer puncto es traer a la memoria los beneficios rescibidos de creación, redempción y dones particulares, ponderando con mucho afecto quánto ha hecho Dios nuestro Señor por mí y quánto me ha dado de lo que tiene y consequenter el mismo Señor desea dárseme en quanto puede según su ordenación divina. Y con esto reflectir, en mí mismo, considerando con mucha razón y justicia lo que yo debo de mi parte offrescer y dar a la su divina majestad, es a saber, todas mis cosas y a mí mismo con ellas, así como quien offresce affectándose mucho: 

Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer; Vos me lo distes, a Vos, Señor, lo torno; todo es vuestro, disponed a toda vuestra voluntad; dadme vuestro amor y gracia, que ésta me basta.

[235] El segundo mirar cómo Dios habita en las criaturas, en los elementos dando ser, en las plantas vejetando, en los animales sensando, en los hombres dando entender; y así en mí dándome ser, animando, sensando, y haciéndome entender; asimismo haciendo templo de mí seyendo criado a la similitud y imagen de su divina majestad; otro tanto reflitiendo en mí mismo, por el modo que está dicho en el primer puncto o por otro que sintiere mejor. De la misma manera se hará sobre cada puncto que se sigue.
[236] El tercero considerar cómo Dios trabaja y labora por mí en todas cosas criadas sobre la haz de la tierra, id est, habet se ad modum laborantis. Así como en los cielos, elementos, plantas, fructos, ganados, etc., dando ser, conservando, vejetando y sensando, etc. Después reflectir en mí mismo.
[237] El quarto: mirar cómo todos los bienes y dones descienden de arriba, así como la mi medida potencia de la summa y infinita de arriba, y así justicia, bondad, piedad, misericordia, etc., así como del sol descienden los rayos, de la fuente las aguas, etc. Después acabar reflictiendo en mí mismo según está dicho. Acabar con un coloquio y un Pater noster.
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Imágenes tomadas de:


domingo, junio 05, 2011

MINERIA A MENTE ABIERTA

Una reflexión ecoteológica como aporte a la celebración del 5 de junio, Día Mundial del Ambiente que en este año coincide con el Día de la Ascensión del Señor pues reconocer a Jesús como Cristo, el Ungido, el Salvador; como el Dios mismo en persona, sugiere dignificar la materia, el universo, la Creación en virtud de su Encarnación. Que el esfuerzo por tejer koinonía cósmica, sea primicia del Espíritu Santo que crea, re- crea, salva re-creando, nos concede la paz y disipa los temores para proclamar por todo el mundo la Buena Noticia del Reino de Dios, el Amor sin medida: nuestra única salida.

EN BUSCA DEL TESORO:
turno para las Iglesias…


Por: ALIRIO CACERES AGUIRRE
Diácono Permanente
acaceres@javeriana.edu.co

A mediados de mayo, se realizó un Encuentro de Experiencias de Acción Colectiva desplegadas respecto a la exploración y explotación de la naturaleza a través de los llamados Megaproyectos Mineros[1]. Esta iniciativa fue liderada por la Pontificia Universidad Javeriana, con el respaldo de varios proyectos, redes y organizaciones dedicadas a la reflexión y acción en torno a los impactos y transformaciones de la minería en los diferentes ecosistemas y asentamientos humanos del país.

Encuentro Acción Colectiva y Megaproyectos Mineros


Voceros de comunidades del Cauca, Chocó, Santander, Guajira, Tolima, Bogotá, entre otros, fueron  relatando las situaciones que han afrontado con la llegada de las grandes empresas mineras a su territorio. En general, se observaron tres tendencias: la oposición radical a cualquier iniciativa de explotación, la negociación a cambio de bienes y servicios, y el sometimiento a las nuevas políticas  económicas. En cada una de estas posturas, interactúan  aspectos socio-culturales como por ejemplo cosmovisiones y sentidos sagrados de la naturaleza; aspectos éticos referidos a la preocupación por la sustentabilidad  y la validez de los métodos utilizados para conseguir los fines, y aspectos legales fundamentados en los derechos consagrados en la Constitución Nacional de 1991 y el Derecho Internacional Humanitario.



Sobre este último punto, el Encuentro suministró abundante orientación puesto que ante el anuncio (a veces oficial, otras veces de “facto”) que el subsuelo será objeto de estudio preliminar o de explotación, las comunidades reaccionan buscando defensa de su integridad y del entorno biofísico en el cual habitan.  Dado que hay una directa correlación entre los sitios de mayor riqueza y la presencia de comunidades ancestrales, el conflicto de fondo se plantea desde una abismal diferencia entre el significado, valor y uso de la naturaleza, ya que lo que para algunos es un sujeto (Madre Tierra) para otros es un objeto (“Recursos Naturales”). En ese contexto, el Derecho Ambiental se suma a otra serie de instrumentos que tienen las comunidades para hacer oír su parecer. En el Encuentro se socializaron acciones inspiradas en la No-violencia activa, uso de las redes sociales y piezas publicitarias para sensibilizar a la población sobre el conflicto que ha ocasionado asesinatos, intimidación, desplazamiento, apropiación indebida de títulos de propiedad, deforestación, contaminación, es decir escandalosos atropellos a la dignidad humana y de la naturaleza.



Otro de los análisis tiene que ver con los principios y grados  de negociación. Para algunos, es inadmisible la explotación minera por ser una manera equívoca e insostenible de “desarrollo”. A las voces provenientes de las culturas indígenas, se suman cifras desde la economía ambiental que desenmascaran la falacia de la llamada “locomotora minera”. Para otros, en cambio, hay que reconocer los avances de las empresas a nivel de responsabilidad social y ambiental, hacer valer los D.D.H.H, confiar en los adelantos tecnológicos y los mecanismos legales, y obtener beneficios representados en programas para generar empleo o comercializar productos, mejorar la calidad de la educación, salud o vivienda, en contraprestación de la explotación minera. Una tercera postura, cede ante la presión del modelo occidental y termina aceptando, sin más, el avasallante ritmo de la obtención de capital a costa de la biodiversidad de la naturaleza y  las tradiciones étnico- culturales.


A este debate, se agrega el escandaloso contexto de corrupción del país que tiene un nuevo episodio en la llamada “piñata” de otorgamiento ilegal de títulos mineros y las exigencias internacionales para que las grandes empresas sean transparentes en los informes contables con el fin de evitar que los dineros de las regalías sean desviados y las zonas más ricas en bienes naturales sean, a la vez, las más empobrecidas.

Pero, el problema no es sólo si se explota de manera inadecuada la naturaleza, sino si lo hacen las grandes empresas o los pequeños mineros. Así, por ejemplo, en algunas zonas, las  comunidades se polarizan por esta razón. Pero, sea que los yacimientos sean explotados de manera autónoma y artesanal por los nativos de lugar, o sean contratados como obreros por la gran empresa, el conflicto de fondo se mantiene, al convertir la naturaleza en capital pues se supone que ese es el motor del progreso.

 

Por supuesto, el dilema ético es de inmensas proporciones. Lo que está en juego es la vida misma. De ahí que sea necesario preguntarse sobre el papel que están jugando las instituciones que han contribuido  a nutrir la reserva espiritual de la humanidad durante siglos. Si este debate no se agota en instancias del gobierno ni estructuras estatales, si ya son muchos los movimientos ciudadanos, actores  académicos, gremios, ONGs, quienes se han pronunciado al respecto. ¿Dónde están las tradiciones religiosas con su perspectiva sobre la vida? Y en concreto, ¿Cuál ha sido el papel del cristianismo, tanto católico como protestante, mientras todo esto acontece (cf. Lc 24, 18)? ¿Cuál es la posición de la Iglesia en este debate?

Para responder la pregunta, hay aclarar qué se entiende por cristianismo y qué comprendemos por iglesia. Esto es necesario debido a que la mayoría de los medios de comunicación, reducen la Iglesia a las instancias de la Jerarquía eclesiástica, por lo que la pregunta podría circunscribirse a los pronunciamientos oficiales de los ministros ordenados frente al dilema que afecta a la población y atenta contra la obra del Creador. Pero en un sentido amplio, alguien podría afirmar que en estos movimientos ciudadanos que lideran acciones colectivas, hay laicos comprometidos, personas que beben del Evangelio de Jesús, la valentía para defender la vida en abundancia que el Señor ofrece (Jn 10,10) incluso con el riesgo de ofrendar su vida misma.

Sea cual fuere la comprensión de Iglesia, el interrogante va dirigido a rescatar la dimensión ecológica del cristianismo. Si a la pregunta ¿Qué está pasando con los mega-proyectos mineros? se adiciona ¿Por qué pasa lo que pasa? es necesario también cuestionar ¿Dónde está Dios mientras pasa lo que pasa? ¿Dónde está el Creador mientras su Creación es arrasada y sus creaturas son asesinadas?  En esta óptica, la reflexión teológica sobre la cuestión ecológica será inspiradora de criterios de acción y fuente de discernimiento de valores que conduzcan a la sociedad a un buen vivir, a descubrir el verdadero tesoro.

De este modo, la pregunta ¿Dónde estás tú mientras pasa lo que pasa? puede tener referentes de respuesta en la Revelación del Dios del Amor a través de la Sagrada Escritura, el Magisterio y los aportes de la Teología contextual. Se intuye que no es un camino fácil pero si muy urgente, por lo que una sana  ecoteología tiene que derivar en directrices para actuar y transformar el mundo según el querer del Dios. El ¿Qué debemos hacer frente a esto que está pasando? ¿Cuál es el aporte concreto de una persona cristiana frente al conflicto con los megaproyectos mineros? invita a conocer más de fondo la realidad del problema y a la creativa toma de decisiones para ser coherentes con el Evangelio, pues por lo escuchado en el Encuentro de Mayo, los cristianos estamos llegando tarde a la cita, o fallamos por prejuzgar las acciones políticas de quienes pretenden defender los intereses de las víctimas o simplemente adoptamos un silencio cómplice o una indiferencia asesina, mientras otros lanzan los dados de la muerte.

Ahora que nos toca el turno, es imprescindible rescatar no sólo la certeza bíblica de la Creación o la promesa cristológica del final de los tiempos, sino la actitud profética de quienes comprenden que denunciar la injusticia ya es un paso para hacer vida  la premisa “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados Hijos de Dios” (Mt. 5,1-16)

Tomado de 


domingo, mayo 15, 2011

ECOLOGIA, ECONOMIA, ECUMENISMO: Tres esquinas de la misma "Oikos"

MESA ECOTEOLOGICA INTERRELIGIOSA DE BOGOTA D.C.

por: D.P. Alirio Cáceres Aguirre

En octubre de 2008, la Secretaría Distrital del Ambiente (SDA) propuso al Equipo de Investigación ECOTEOLOGIA, un trabajo conjunto para concientizar a la población católica sobre los daños ambientales del uso de musgo en la elaboración del pesebre y a la vez, explorar argumentos catequéticos para celebrar una Navidad Ecoteológica.

Al analizar la situación, se concluyó que el asunto no podría restringirse a tan sólo una época del año ni a sólo una agrupación religiosa, así fuera mayoritaria. Por eso, se decidió constituir una Mesa de trabajo "ecoteológico",  convocando inicialmente iglesias cristianas y luego a otras religiones presentes en el escenario del Distrito Capital, para pensar la gestión ambiental urbana desde las perspectivas de fe de cada una de las tradiciones espirituales participantes. El espacio adoptó el nombre de "MESA ECOTEOLOGICA INTERRELIGIOSA DE BOGOTA DISTRITO CAPITAL"

Durante estos casi tres años, se ha contado con la presencia de integrantes de las algunas Diócesis Urbanas de la ciudad, zonas pastorales de la Arquidiócesis de Bogotá y de la Pontificia Universidad Javeriana, representando el pensamiento de la Iglesia Católica de Rito Romano; delegados(as) de las Iglesias Luterana, Anglicana, Menonita, Hermandad en Cristo, Presbiteriana, Evangélica Luterana; integrantes del Centro Cultural Islámico,  Centro Budista Tibetano y representantes de las culturas Nasa y Misaj (que siendo del Cauca, están realizando trabajos en Bogotá) . Además, se han vinculado algunas ONGs ambientalistas,  no confesionales. Esta gran diversidad de cosmovisiones congregadas en torno a una realidad común: el territorio que sustenta la vida de la ciudad, los problemas ambientales que a todos nos afectan y los ideales que anhelan la plenitud de la vida y la felicidad.

En este contexto, se ha tratado de contrarrestar dos grandes "analfabetismos":

1. El analfabetismo ecológico (recordando a Edgar Morin, quien propone una alfabetización ecológica). Realmente la ciudadanía desconoce la estructura ecológica de la ciudad que nos acoge, no sabemos a ciencia cierta ¿qué está pasando? y ¿por qué pasa lo que pasa? por lo que es importante que los lìderes religiosos se instruyan con los avances de las ciencias ambientales.

A través de la  Alfabetización ecológica se aprende a comprender lo que realmente está sucediendo en el Planeta y la ciudad, identificando las causas profundas de la problemática ambiental. El lenguaje técnico entra en diálogo con las ciencias sociales, la filosofía y la teología para interpretar la realidad del agua, el suelo, el aire, la flora, la fauna, etc.

2. Analfabetismo religioso pues, a veces pesan más los sesgos históricos respecto a otras tradiciones de fe, lo que impide construir puentes de diálogo que enfaticen más los aspectos comunes que las diferencias.

A través de la Alfabetización religiosa, se busca superar los prejuicios y preconceptos respecto a otras creencias y tradiciones religiosas. El simple hecho de reconocernos parte del mismo "Oikos" (hogar) contribuye a crecer en el ECU-menisno en diálogo con la ECO- logía y la ECO-nomía. Aunque somos diferentes, hay muchas cosas que nos unen, y una de ellas es la preocupación ecológica, en un mundo que reconocemos creado por Dios. Por ello, en la MESA ECOTEOLOGICA se aprenden no sólo temas biológicos o tecnológicos sino que se abordan perspectivas socio culturales y teológicas, que enriquecen nuestra espiritualidad.

Por ello, se ha tratado de comunicar el conocimiento científico de los funcionarios de la SDA, especialmente del Area de Flora y socializar los imaginarios, valores y experiencias que cada tradición religiosa ha cultivado respecto al mundo, el ser humano y Dios.


De ahí que  la razón de ser de la MESA ECOTEOLÓGICA INTERRELIGIOSA DE BOGOTÁ D.C., sea el diálogo y la cooperación entre las diversas expresiones religiosas presentes en la ciudad,  con el fin de promover una gestión ambiental urbana fundamentada en los aportes de la reflexión ecoteológica.

En tal sentido, la  MESA es un espacio abierto, flexible, dinámico. El servicio que prestan la Secretaría Distrital del Ambiente (SDA)  y el equipo de Investigación ECOTEOLOGIA es animar y coordinar dichos procesos de diálogo y cooperación.

Siendo así, la MESA ECOTEOLOGICA es una manera de contribuir a que la sociedad bogotana, vaya  adquiriendo una cultura ambiental enmarcada en la sustentabilidad de la vida. Si en cada templo, centro de culto, parroquia, seminario, convento, colegio, obra social, liderada por las diversas tradiciones religiosas presentes en la ciudad, se forma a los ciudadanos y ciudadanas con datos ecológicos, criterios ambientales y destrezas para convivir en armonía con los ecosistemas, entonces se generará un efecto multiplicador muy amplio y perdurable en el tiempo, ya que la convicción religiosa potenciará la responsabilidad ambiental y el ejercicio de la autonomía ética en el cuidado de la Creación. 

Desde esta perspectiva, se ha propuesto que durante el  2011 se trabajen mancomunadamente en estas siete (7) líneas directrices:

1. GESTIÓN AMBIENTAL DOMESTICA: Que cada organización religiosa participante en la Mesa Ecoteológica, se proponga implementar un Sistema de Gestión Ambiental (SGA) en alguna de sus sedes. Esto implica aprender a hacer un diagnóstico ambiental, calcular la "huella ecológica" institucional y diseñar un plan de manejo de los impactos ambientales. Si esto se logra, cada entidad se convertirá en una auténtica "aula ambiental" en la que, experiencialmente, se aprenda a vivir y convivir con el Planeta. De esta manera, los sistemas de reciclaje, manejo de agua, energía, fauna, flora, descontaminación del aire, agroecología, arquitectura sostenible, etc será "textos vivos" para ahondar más en el conocimiento de los designios del Creador respecto a su Creación.

Para tal efecto, se cuenta con la asesoría del personal técnico de la Secretaría Distrital del Ambiente y de estudiantes de algunas Facultades cuyo interés sea promover una adecuada gestión ambiental.

2. INFORMACIÓN ECOTEOLOGICA INTERRELIGIOSA: En cada reunión mensual, se estudia algún documento internacional en el que se articule el diálogo interreligioso, intercultural con la cuestión ecológica. Por ejemplo los documentos de Naciones Unidas sobre Diálogo entre Civilizaciones, "La Carta de la Tierra" (ONU), la "Declaración del Bien Común de la humanidad y la Madre Tierra" que Boff y D´Escoto están liderando, los aportes del "Parlamento de las Religiones del mundo", coaliciones ecuménicas para el cuidado de la Creación, la propuesta de Sumak Kawsay (Buen Vivir) por parte de los pueblos andinos,  artículos sobre ecoteología interreligiosa y otros textos de sabiduría ancestral, etc.

3. FORMACION ECOTEOLOGICA, se llevará a cabo el Diplomado sobre Gestión Ambiental Ecoteológica mediante convenio entre la SDA y la PUJ y la participación de líderes de las diversas organizaciones religiosas. También está la posibilidad de realizar cursos más cortos para grupos específicos y algún evento público (foro, simposio) para dar a conocer los aportes de las religiones ante la crisis ecológica y ambiental.

4.CONOCIMIENTO INTERINSTITUCIONAL: Se rota el sitio de reuniones, dando posibilidad de conocer más de cerca cada una de las organizaciones. Durante 2011 ya se realizaron reuiones en la sede de la Diócesis de Engativá, el Centro Cultural Islámico, Pontificia Universidad Javeriana y se proyecta celebrar el Día del Ambiente en el Jardín Botánico, con la guía de autoridades espirituales del Cauca. En los siguientes meses, se aspira a  conocer la experiencia de las Iglesias Anglicana, Menonita, Presbiterana, el Templo Budista, etc

5. ARTICULACIÓN CON OTRAS REDES, CAMPAÑAS, MESAS DE TRABAJO, de tal manera que se geo-referencian los esfuerzos y acciones de los integrantes de la Mesa Ecoteológica. En este marco, cabe el apoyo y divulgación de las Campañas de la SDA (Domingo de Ramos,cruz de mayo, musgo), la interacción con la  Mesa por la Paz de Teusaquillo (Rio Arzobispo),  acercamiento a otras experiencias en la localidad de Suba (Liceo Ecológico), Ciudad Bolivar, San Cristobal (Río Fucha), Quebrada la Vieja, etc.

6. CONVOCATORIA a otras organizaciones religiosas, por ejemplo, contactar a los hermanos judíos, Bahai, cabildos indígenas muiscas,  comunidades afrocolombianas, Iglesia de los Santos de los últimos días (mormones), entre otros.

7. COMUNICACION: Aprovechar el grupo en facebook http://www.facebook.com/group.php?gid=112074731760,  Abrir un blog para la Mesa Ecoteológica, aprovechar links de las páginas web de las entidades participantes, videos de nuestras experiencias a través de youtube, programas de radio y TV (por ejemplo la emisora en internet, en la que Luis Alberto Rubiano, de la iglesia evangélica luterana, tiene un espacio, en http://evrradio.ielco.org/ o el programa de los domingos sobre el Río Fucha que Alejo Londoño S.J. asesora en "Vientos Stereo" 94.4 FM)

Todo esto implica una actitud de crecimiento interior, un afán por vivir una ecoespiritualidad y una mística de comunión con el Creador en su Creación.

Los integrantes de la MESA ECOTEOLOGICA INTERRELIGIOSA DE BOGOTA D.C., reconocen con humildad que este no es el único ni exclusivo esfuerzo por articular ecología y religiones pero que existe la responsabilidad histórica de contribuir con acciones concretas al desarrollo sostenible de Bogotá, la región, el país y el mundo.         

Algunas experiencias se pueden consultar en:


http://fore.research.yale.edu/ Foro de Yale sobre Religiones y Ecología (U. Harvard y Yale)


Son muchos los retos que se plantean desde la vivencia de la MESA ECOTEOLOGICA, ya que se requiere de una gran paciencia y sabiduría para generar una autentica acción comunicativa desde la pluralidad de intereses y visiones respecto a la ecologia, la ecoteología, la gestión ambiental y el desarrollo. Entre los aspectos de mayor relevancia están:

a) La resignificación del sentido de lo humano en relación con la Madre Tierra desde una perspectiva compleja y holística de la Creación. ¿Desde qué argumentos se distingue el bien común de la Madre Tierra del bien común de la humanidad?

b) La necesidad de estudiar el trasfondo de las racionalidades capitalistas y los modelos neoliberales con el fin de explorar  alternativas al desarrollo desde otros enfoques económicos

c) La identificación de categorias comunes entre las diversas religiones, de tal modo que sea posible realizar un diálogo permanente y en profundidad.

Así, la MESA ECOTEOLOGICA INTERRELIGIOSA está servida para nutrir las búsquedas existenciales contemporáneas. Cada creencia religiosa presente en la ciudad tiene su silla. Se espera que con el paso del tiempo, se concreten los aportes de las reflexiones y encuentros, de tal modo que se haga evidente lo que Felix Wilfred escribió en su artículo ecoteología interreligiosa en la Revista Concilium Nº 331 de 2009:
"El desarrollo de una ecoteología interreligiosa supone que cada tradición religiosa examine críticamente su credo, su visión del mundo y sus valores, para ver hasta qué punto ha sido responsable de la crisis ecológica, sobre todo por potenciar un miope antropocentrismo. Por otra parte, las mismas tradiciones religiosas podrían darnos actualmente los elementos necesarios para superar la crisis adentrándonos en una relación armónica con la naturaleza y con toda la realidad " (p. 392)