lunes, abril 08, 2019

RESEÑA

Carlos González Vallés.[1]  
DESCUBRE TUS RITMOS: PARA VIVIR MEJOR[2]


Por: Nohora Inés Pedraza Niño

“No se juega con los ritmos, no se juega con la creación, no se juega con la naturaleza. 
 Conocer sus ritmos, nuestros ritmos, aceptarlos de corazón y jugar con ellos. Esta es la gran estrategia para dominar los ritmos de la vida y hacer que sean instrumentos de crecimiento y creación.”[3] 

En un mundo lleno de actividades, de aceleres, de hacer…y no de ser…, Carlos Vallés nos invita a despertar, a estar presentes, a volver hacia atrás y mirar en plenitud que todo en la vida está regido por ritmos.
Carlos Vallés nos acerca a lo expresado por el Papa Francisco en LAUDATO SI: La aceleración de los cambios de la humanidad y del planeta se une hoy la intensificación de ritmos de vida y de trabajo, en eso que algunos llaman «rapidación». (LS, 18)

En la rapidación se nos han olvidado los ritmos diarios de la naturaleza, los ritmos mensuales de la luna, los ritmos de las estaciones, los ritmos de las especies que nos acompañan, los ritmos de la vida, los ritmos alimenticios, los ritmos de nuestro cuerpo …

Los Ritmos en la creaciónEl día y la noche, la tierra y los mares, la luna y el sol.  “Y vio Dios que todo era bueno”. En la creación el día no lo forman mañana y tarde, sino tarde y mañana: Atardeció y amaneció, para mostrar que el día no acaba en noche sino en luz.

El autor nos invita a leer el ritmo de la creación: Dios creó a Adán y Eva de día. Con luz para que vieran las maravillas del jardín en que los ponía, la armonía de los cielos, la compañía de animales y plantas. Había plantas, frutos, manzanos, aves, insectos, mariposas, flores, colores y olores. Tras la luz venían las sombras y tras las sombras la luz, amaron el día y la noche porque el uno no podía existir sin el otro.

Pero la rapidación, el consumismo desaforado, la economía de mercado nos ha traído el mayor enemigo, el mayor peligro, la mayor amenaza a la felicidad, la sociedad de 24 horas: abierto 24 horas al día, siete días a la semana, 365 días al año, turno de día y turno de noche, ciudades de 24 horas: comercio, negocios, tráfico, diversión, vender y comprar. Se acabó el día y la noche, se acabó la tranquilidad. Se aceleró el reloj.

Es bueno recordar que los seres vivos estamos sujetos a los cambios de intensidad de la luz del día y la noche, nuestros relojes biológicos tienen mecanismos fisiológicos de conexión como las hormonas y los nervios. La llave biológica es la percepción visual del día y la noche (animales diurnos, animales nocturnos,  flores que se abren al amanecer y se cierran al anochecer, ojos de águila, ojos de lechuza).  Aunque hayamos cambiado el planeta, llenado el planeta de cosas, descubierto y creado medicamentos, nuestro cuerpo sigue gobernado por los ritmos del universo y del planeta: la noche invita a descansar y dormir.

El ritmo de las estaciones. El texto hace una bella explicación de estas, dice que “el paraíso se inauguró en primavera, las flores se abren, los pájaros cantan, los animales despiertan, retozan en la hierba. El verano lo conocieron (Adán y Eva) fuera del paraíso, cultivaron la tierra (…), pero, los días más largos, el aire templado…el calor, el resguardarse y descubrir que los árboles dan sombra (…). De pronto el sol quemaba menos, el calor cedía, la brisa refrescaba, las hojas caían, los días eran más cortos, había más sombra era el primer otoño (…). De repente había menos calor del sol, migraban las aves, menos luz, más frio, se necesitaba más resguardo, era el invierno y ¿si el sol no volvía? Que difícil estar fuera del paraíso. ¿Este sería el castigo?”[4]

Y aquí la reflexión sobre la producción en masa de alimentos, de productos no perecederos, de perecederos con luz 24 horas (frutas, hortalizas, carne). Y se olvidaron los ritmos de la creación en cuanto a los ciclos de la naturaleza, de los ecosistemas, de la reproducción, de los suelos y los cultivos. Como lo dice el Papa Francisco: “Dentro del esquema del rédito no hay lugar para pensar en los ritmos de la naturaleza, en sus tiempos de degradación y de regeneración, y en la complejidad de los ecosistemas, que pueden ser gravemente alterados por la intervención humana.” (LS, 190)

Ritmos alimenticios modernos, regulados por los horarios de trabajo, por las redes sociales, por las actividades individuales o sociales. Comenos aceleradamente, mirando televisión, leyendo mensajes del celular. Comemos a golpe de reloj, tengamos hambre o no. Desayuno, onces, almuerzo, merienda, comida puntuales y obligatorios, creamos nuestros ritmos, nuestros problemas de salud. ¿Y nuestros amigos, los animales domésticos?: acomodamos sus horarios ingestivos y digestivos, comer cuando se ordena, lo que se les dé y donde se ponga el alimento.  Contagiamos nuestros ritmos a los animales que nos acompañan.

El ritmo alimenticio de los animales en libertad es diferente, comen cuando cazan o cuando encuentran el árbol favorito, no comen si no tienen hambre, guardan la línea, saben lo que han de comer.

Ritmos de nuestro cuerpo…todo está conectado… Cada día más olvidados. El pulso de nuestras venas, la tensión de nuestras arterias, el subir y bajar de nuestros pulmones, la temperatura de nuestro cuerpo que cambia con las horas, el parpadeo de nuestros ojos. El corazón rige el ritmo de nuestra existencia: su latido, la presión sobre los vasos sanguíneos es el latido de vida, nos acompaña de día y de noche con su fiel ritmo. Y nuestros sentidos; el palpar, el escuchar, el ver y observar, el oler, el saborear, el disfrute de la vida a través de ellos. Por ello la importancia del ocio, del descanso para alabar y agradecer, volver a los inicios: Ley del Shabbath, “el séptimo día, Dios descansó de todas sus obras: cada séptimo día debía celebrarse como un día de descanso” (LS, 71)

De igual manera, Carlos Vallés, nos invita a reconocer los ritmos de nuestra mente: sueños…miedos…proyectos: autoestima, autorrealización. Descubrir la inspiración que nos agita dentro, aprovechar su ayuda, seguir sus impulsos, obedecer sus ciclos. Es el pulso de la vida que nos lleva a ser lo que somos, a desarrollar lo que tenemos, a vivir en plenitud todo lo que elegimos. Compartir, dar y entregar lo que se nos ha dado y contribuir a dejar nuestro entorno más feliz. Para ello es necesario el aquí y el ahora. No es rapidismo, consumismo, hacer, tener únicamente. Es ser, valorar, reflexionar, vivir, reconocer que somos ritmo de vida en la creación y con la creación. Quiero reconocer que soy ritmo de vida con Dios, con la creación.



[1] Ed. Sal Terrae,  Madrid,  2008
[2] “No importa lo que toques – decía Liszt – si llevas bien el ritmo.” La vida tiene sus ritmos, y para seguirlos debidamente hay que sentirlos. Días y noches, invierno y verano, pulso y respiración, entusiasmo y depresión… todos son ritmos que llevamos metidos en el cuerpo y en el alma, que gobiernan nuestra vida y rigen nuestra andadura. Es importante conocerlos para aprovecharlos. Breve descripción del texto en http://www.carlosvalles.com/nespanol/mislibros.htm, página donde presenta su vida y sus textos.
[3] GONZALEZ VALLÉS, “Descubre tus ritmos para vivir mejor”, 134 y 148.
[4] Ibíd., 11-12.

lunes, enero 28, 2019

RESEÑA

Carlos González Vallés.       Y LA MARIPOSA DIJO…[1]




Por: Luz Stella Millán P.


Carlos González Vallés, misionero jesuita nacido en Logroño, España, en1925, autor de este libro, es conocido popularmente como el Padre Vallés. Graduado en matemáticas, además de viajar en misión a India, por más de 30 años, también fue profesor de ciencias exactas en la Universidad de San Javier, en Almedabad.

Vivió cerca de 10 años de peregrinaje en barrios humildes de la cosmopolita Almedabad, allí tuvo la oportunidad de relacionarse con numerosas familias indias, conociendo de cerca su cultura, y estas experiencias lo llevaron a Incursionar en la literatura guyaratí[2] con numerosos libros -más de 70-, obra por la cual ganó la medalla de oro Ranyitrám, única vez que se ha concedido a un extranjero.

A través de toda su obra literaria, escrita en los idiomas castellano e inglés, ha promovido el encuentro entre culturas. Vive en India y realiza continuos viajes especialmente a Europa y América Latina, esto le permite divulgar el pensamiento de tan diferentes culturas.

Y la Mariposa dijo es una recopilación de 81 escritos cortos, con alto contenido ecológico. Tiene gran inspiración en sus vivencias de viajes a Suramérica; en incursiones realizadas a los Andes  -Cusco y Machu Pichu-, y al Himalaya; en sus observaciones de desiertos y mares. La conjunción entre sus sentidos físicos y su alma, que se plasma en cada uno de los escritos del libro, lo convierten en profunda reflexión cargada de lecciones zen y en expresión de tradiciones aborígenes, de ahí que lo ha subtitulado Meditaciones desde la Tierra[3]. Y lo ha autocalificado como uno de sus libros favoritos.

El libro coincide con lo expresado por el Papa Francisco cuando afirma que ningún individuo es una isla, sino que todos estamos interrelacionados, dando lugar a que todo afecte a todo. En consecuencia, para González Vallés “No hace falta gritar para ser oído”[4]; por el contrario, si se habla bajito, el mensaje llega lejos.

Considera la práctica de orar con el cuerpo cuando meditar se convierte en el silencio del alma, y a ello contribuye el silencio del cuerpo entero, que se hace templo, por eso es oración; oración que puede darse en cualquier momento, incluso en aquel que llamamos tiempo perdido, un tiempo que debe ser eso: pausa para dejar pasar, y que de ninguna manera es malo, coadyuva a alcanzar paz interior, tranquilidad, quietud… fomenta el pensamiento, la meditación, la creatividad. No debemos ser esclavos del tiempo, sino dejar que los  momentos de la vida “sucedan”… cada tiempo es lo que es, y es parte de la vida.

Frente a la naturaleza, puntualiza la responsabilidad compartida que tenemos, y como su transformación debe darse desde el amor y no desde el egoísmo de la ganancia. Concluye que para él, sólo es Ecologista el que ha dejado de hacerse daño a sí mismo; que el ecologismo es caridad porque piensa en los demás, en el futuro, en beneficios ajenos, se sacrifica por resultados que nunca verá.  Concuerda con que “lo importante no es llegar, es caminar”[5]. Y, como en oriente, hay que disfrutar el camino a través de la contemplación de la naturaleza.

En resumen, este texto es una meditación acerca de la naturaleza, producida desde la teología del Padre Vallés, e influenciada por las formas de pensar de oriente y de occidente. Su narrativa tiene un carácter descriptivo, abundante en citas, textos bíblicos y cristianos, parábolas, versos, y haikus[6], que él adorna con exquisitas formas literarias, haciendo de temas densos lecturas livianas.

Como característica, en sus escritos subyacen las vertientes espiritual y ecológica; las culturas de oriente y occidente; las experiencias de profesor y misionero. A la hora de dimensionar su pensamiento expresa que “con mi herencia española, mi identificación con la India, y mi enamoramiento de Latinoamérica recibo humildemente en mi alma la bendición que en el Oriente llamamos vivir tres vidas en una".


[1] Ed. San Pablo, 4ª.reimpresión, 240 págs. Bogotá, 2002
[2] Lengua de Mahatma Gandhi, una de las 17 oficiales de la India, propia de la provincia de Guyarat
[3]  Subtítulo que aparece sólo en algunas de las ediciones del libro
[4]  González Vallés, Carlos. Y la mariposa dijo… Pág. 141
[5]  Ibíd. Pág. 87
[6] Poemas Breves japoneses 




lunes, octubre 01, 2018

RESEÑA

Antony de Mello.                  LA ORACIÓN DE LA RANA[1]

                                            

Por: Martha Cecilia Pinzón

Este libro me dio conocimiento, luz y alegría empezando por su autor un personaje carismático y que sentí cercano. El sacerdote jesuita Anthony de Mello nació en 1931 a las afueras de Bombay, en India, en una colonia portuguesa  y aunque  de familia católica y teniendo mucha vocación, en sus inicios tuvo dificultades para cumplir su anhelo de ser sacerdote. En su formación viajó a muchos países, empezando por España, lo que hizo que dominara varios idiomas y conociera muchas culturas. Con su profesión de sicólogo y filósofo le dieron herramientas para dirigir a jóvenes, sin restricciones de credo, predicando el amor como eje fundamental.

Sus obras son muy numerosas y traducidas a varios idiomas, el no se sentía un escritor sino un contador de cuentos. El humor está presente en sus escritos, lo que los hace aparentemente livianos, sin embargo son muy profundos cuando los analizamos, y nos llevan a ver, desde otros grupos humanos, creencias y religiones, mostrándonos que el mundo se convirtió en una ALDEA GLOBAL, como se afirma en Laudato Si´, “unidos por la misma preocupación” (LS, 7).

En La Oración de la Rana, dice el padre Tony: La fuente de todo sufrimiento humano es considerar permanente lo que por esencia es pasajero. La creación es escuela permanente de desprendimiento. La comunión con la realidad supone la caída de todos los apegos. “Al igual que Dios, la creación es el hogar del hombre despierto; y al igual que Dios, la creación es inatrapable[2].  Por ello, el autor sabe que, en ese hogar que es la creación, todo está a su servicio, pero nada puede ser considerado propio y permanente.

El libro consta de 276 páginas donde, a través de relatos, el autor expone sus enseñanzas utilizando el humor, forma de escribir en la que considera hay menos oposición y rechazo,  y puede llevar a más personas las reflexiones acerca de los 8 temas en que lo subdivide:
·      ORACIÓN: orar es estar en comunión y armonía con el universo.
·     SENSIBILIDAD: ¿qué es lo que nos hace reaccionar: la realidad o lo que supones sobre  ella?
·      RELIGIÓN: la risa como signo de libertad.
·      GRACIA: los talentos que tenemos son suficientes.
·      LOS  SANTOS: unos  han  nacido santos, otros alcanzan la santidad, otros la reciben sin buscarla.
·      EL YO: la amorosa aceptación de uno tal y como es. 
·      AMOR: hacia un amor generoso.
·      VERDAD: la vedad no se encuentra en fórmulas.
La Oración de la Rana coincide, en muchos de sus relatos, con la mirada de la naturaleza que nos entrega la encíclica  Laudato Si´.

Desde su relato EL TEMPLO EN EL BOSQUE  aborda la Oración:

            “Érase una vez un bosque en el que los pájaros cantaban de día, y los insectos de noche. Los árboles crecían, las flores prosperaban, y toda clase de criaturas pululaban libremente. Todo el que entraba allí se veía llevado a la Soledad, que es el hogar de Dios, que habita en el silencio y en la belleza de la Naturaleza. Pero llegó la Edad de la Inconsciencia, justamente cuando los hombres vieron la posibilidad de construir rascacielos y destruir en un mes ríos, bosques y montañas. Se levantaron edificios para el culto con la madera del bosque y con las piedras del subsuelo forestal. Pináculos, agujas y minaretes apuntaban al cielo, y el aire se llenó del sonido de campanas, de oraciones, cánticos y exhortaciones... Y Dios se encontró de pronto sin hogar. ¡Dios oculta las cosas poniéndolas ante nuestros ojos!”[3]    
En ¿EL SEÑOR Y TU SON SOCIOS? enaltece la Gracia:
            ..... “De manera que la siguiente vez que el rabino dijo: “¡El Señor y tú sois socios”, Goldberg le replicó: Tal vez tengas razón. ¡Pero tendrías que haber visto este jardín cuando era el Señor su único propietario! ”[4]
             Y en PLANTAR ÁRBOLES PARA LA POSTERIDAD hace una completa demostración de Amor:
                   “Se acercaba la época de las lluvias monzónicas, y un hombre muy anciano estaba cavando hoyos en su jardín. “¿Qué haces?”, le preguntó su vecino. “Estoy plantando anacardos”, respondió el anciano. “¿Esperas llegar a comer anacardos de esos árboles?” “No, no pienso vivir tanto. Pero otros lo harán. Se me ocurrió el otro día que toda mi vida he disfrutado comiendo anacardos plantados por otras personas, y ésta es mi manera de demostrarles mi gratitud” [5]


            [1] Tomo 1.  7ª edición. Ed. Sal Terrae,  Santander 1991
[2] CASTRO, Jorge. Pedagogía espiritual de Tony de Mello.
[3] DE MELLO, Anthony. La Oración de la Rana. Pág. 16
[4] Ibíd. Pág. 46
[5] Ibíd. Pág. 74

martes, julio 31, 2018

LAUDATO SI' Y 10 AÑOS DE HISTORIA VERDE EN LA JAVERIANA


Desde Julio de 2008 y hasta la fecha, el proyecto HISTORIA VERDE ha venido realizando actividades relacionadas con el desarrollo sostenible, la ecología y la conservación del ambiente, con el fin de que las áreas verdes del campus universitario se conviertan en una experiencia pedagógica, a través de la cual se puedan transmitir vivencias y conocimientos, en torno de aves endémicas, especies animales, plantas y árboles que pertenecen a especies de difícil obtención; así como optimizar el empleo del agua y de la energía, y la reducción de la huella ecológica.

Felicitamos desde aquí a quienes hacen y han hecho parte de HISTORIA VERDE, por su empeño en construir esta Casa Común, y cuya concordancia con los lineamientos de la Encíclica Laudato Si’ pudimos apreciar en el Seminario que sobre el tema “Compromiso en el campus con la Ecología Integral y el Desarrollo sostenible” se llevó a cabo el pasado miércoles 25 de julio, en el contexto del Simposio Javeriano sobre la Encíclica, y con el objeto de conmemorar la primera década del Proyecto.



Ilustración: www.javeriana.edu.co

lunes, abril 23, 2018

EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN: Lectura desde el Empresariado Colombiano




Martha C. Pinzón
Luz Stella Millán

En este seminario, que trascurrió el pasado 14 de febrero con personajes muy destacados del empresariado Colombiano, pudimos recoger algunas de las visiones que estos tienen, desde el compromiso de la responsabilidad social, y como un “primer paso” de acercamiento a la Encíclica Laudato Si´.

Para el rector de la Universidad Javeriana hacer una mirada de la Encíclica, desde el empresariado, equivale a apostar por una generación de nuevos profesionales con gran sensibilidad ambiental, formados como consumidores responsables, y con principios éticos que les permitan tomar decisiones frente al paradigma tecnológico actual y sus incidencias en la globalización. 

La empresa, tal y como lo señala Laudato Si’, más allá de identificar los problemas, debe proponer soluciones en torno a una Ecología Integral, dado que la mirada actual sobre el medio ambiente debe ser interdisciplinaria, donde todos los aspectos estén interconectados, y sean parte de la construcción de un desarrollo sostenible.

El periodista Juan Lozano estuvo a cargo de la moderación del evento e inició con algunas frases recogidas de la Encíclica, que nos retan como consumidores ambientalmente responsables, apostando por un nuevo estilo de vida. Y a partir de esta primera reflexión invita a los empresarios a expresarse:

SECTOR FINANCERO
Para el dr. Efraín Enrique Forero, presidente del Banco Davivienda, hay que ir más allá de la responsabilidad social que se tiene como grupo empresarial de alta influencia, traspasar su objeto social, procurando una sana educación financiera y educando en materia medioambiental. Es así como el sector,  a través de capacitaciones, da a conocer a sus clientes y a sus empleados los adecuados manejos de recursos.

INDUSTRIA DEL GAS
El dr. Antonio Celia Martínez, presidente de Promigas, explica cómo el capitalismo debe de ser sostenible, empresas que garanticen los derechos humanos, paguen bien, cumplan las normas y respeten el medio ambiente, de manera que operen través de “un estado efectivo y capaz de poner orden”, con impuestos e inversión social, lo que él llama “capitalismo domesticado”, que conduzca a reducir las desigualdades de la economía de mercado.

SECTOR PETROLERO
El dr. Francisco José LLoreda, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo  expone que la industria petrolera es consciente del cambio climático, por eso está trabajando en la diversificación de la energía a través de la investigación y el desarrollo de nuevas fuentes, proceso que todavía demora un tiempo por lo cual, con ayuda de la tecnología, apuesta a un menor impacto con las fuentes de energía fósiles que maneja en el momento y a la mitigación de las emisiones del CO₂.

INDUSTRIA CEMENTERA
El dr. José Alberto Vélez en representación del Grupo Argos, afirma que las industrias del cemento aunque aportan un gran porcentaje al CO₂ le están apostando también a nuevas fuentes  de materia prima, incluyendo el reciclaje de otros materiales, como el procedente de partículas derivadas de la industria del carbón. Procuran la  mitigación del CO₂ producido, a través de la siembra de árboles, cerrando ciclos de producción y haciendo cambio de tecnologías. Y cree que las nuevas generaciones puedan hacer, además, un cambio de paradigma al priorizar el bienestar por encima de la acumulación de dinero.

SECTOR DEL TURISMO
El dr. Jean Claude Bessudo, presidente de la Organización Aviatur le apuesta a un equilibrio entre todos los entes que participan en la industria del turismo, a la educación del turista, a conservar el patrimonio cultural y ambiental bajo el esquema de responsabilidad social. Con el crecimiento de esta industria en Colombia, se ha introducido también el ecoturismo, pero afortunadamente la falta de infraestructura para este tipo de turismo ha minimizado la depredación por este concepto. El sector se encamina ahora hacia el turismo sostenible respetando las comunidades locales y promoviendo infraestructuras verdes.
  
En un segundo punto de reflexión, sobre la ética en ambientes con alto uso de tecnología, los empresarios coincidieron en que el problema no radica en la tecnología sino en la forma como los seres humanos la aplicamos a los problemas, desconociendo en muchos casos las necesidades de las personas. También hicieron énfasis en que las tecnologías se están poniendo al día con el aspecto ambiental y los ambientes virtuales disminuyen la movilidad y las emisiones de CO₂.

Y para concluir el Seminario, la tercera reflexión hizo referencia a la responsabilidad de quienes nos suceden; para ello se acude al modelo circular, con la creación de conciencia, posibilidades de otros tipos de energía, utilización de materiales en desuso de otras industrias, reutilización, lo mismo que cambios de uso de estructuras ya realizadas. Igualmente, a utilizar los mecanismos de servicios eco-sistémicos, como las plantaciones forestales, para mitigar los impactos.

Sin duda una constante en torno a estas tres reflexiones es la importancia de la educación en todos los sectores y niveles. Pero, en este punto la verdadera cuestión es si hemos inculcado valores suficientes en la sociedad para utilizar bien el poder que dan los avances tecnológicos y hacer un uso racional de ellos. Porque ¡ninguna generación tiene el derecho a destruir el ambiente!  



lunes, marzo 12, 2018

VIVIENDO LAUDATO SI' (3)



              EN SEMANA SANTA HAGAMOS ORACIÓN VIVA
 


























Cuidando la
Naturaleza, Contemplándola,
Respetando sus recursos,
Admirando sus paisajes.


“En este contexto, «no debe descuidarse la relación que hay entre una adecuada educación estética y la preservación de un ambiente sano». Prestar atención a la belleza y amarla nos ayuda a salir del pragmatismo utilitarista. Cuando alguien no aprende a detenerse para percibir y valorar lo bello, no es extraño que todo se convierta para él en objeto de uso y abuso inescrupuloso. Al mismo tiempo, si se quiere conseguir cambios profundos, hay que tener presente que los paradigmas de pensamiento realmente influyen en los comportamientos. La educación será ineficaz y sus esfuerzos serán estériles si no procura también difundir un nuevo paradigma acerca del ser humano, la vida, la sociedad y la relación con la naturaleza. De otro modo, seguirá avanzando el paradigma consumista que se transmite por los medios de comunicación y a través de los eficaces engranajes del mercado.”  (LS,215)

lunes, noviembre 13, 2017

ECOTEOLOGÍA 15 AÑOS