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jueves, octubre 04, 2012

MENSAJE DE VICTORINO PEREZ PRIETO



LA ECOTEOLOGÍA EN EL QUEHACER TEOLÓGICO DEL SIGLO XXI.
En el décimo aniversario del Equipo de investigación ECOTEOLOGIA de la Facultad de Teología. Pontificia Universidad Javeriana  de Bogotá

Dr. Victorino Pérez Prieto 




“Hay una red infinita de hilos por todo el universo... En cada entrecruzarse de los hilos hay una persona y en cada persona hay una cuenta de cristal.
Y cada cuenta de cristal refleja no sólo la luz de cada uno de los otros cristales en la red, sino también todos los otros reflejos que se dan a través del universo entero”.
(La Red de Indra, Rig Veda)

“La creación vive en la esperanza de ser también ella liberada de la servidumbre de la corrupción y participar así en la gloriosa libertad de los hijos de Dios”. (Rom  8,20-22)

“Deus meus et omnia”. (Francisco de Asís)

“Quiero dejar que exhale aquí mi amor por la materia y por la vida, y armonizarlo, si fuera posible, con la adoración única de la sola absoluta y definitiva Divinidad...”
(P. Teilhard de Chardin, Escritos del tiempo de guerra)

Hay una conocida frase atribuida a Karl Rahner, pero que en realidad la pronunció por primera vez mi gran maestro Raimon Panikkar: “El cristiano [y la cristiana] del siglo XXI deberá ser un místico o no será cristiano [cristiana]”. La frase me parece magnífica –con la conveniente corrección del lenguaje inclusivo-, y es necesario repetirla una y otra vez: las leyes, las normas, los ritos y las mismas prácticas no liberan, aunque puedan ser una ayuda en el camino de nuestra vida; lo que libera es el Espíritu, la vida vivida intensamente, la experiencia plena de la vida en comunión, como hizo y dijo el gran maestro Jesús de Nazaret, el Cristo Liberador.
            Pero, del mismo modo, me gusta repetir desde hace años que el cristiano y la cristiana del siglo XXI o es también un/a ecologista y un/a ecopacifista, o busca una ecoespiritualidad, o no podrá ser tampoco un buen cristiano/a, un discípulo/a de Jesús de Nazaret. O busca el equilibrio pacífico con sus hermanos y hermanas de raza, pero también la armonía con la naturaleza, con el hermano  lobo y la hermana avestruz, el hermano colibrí y la hermana alondra, con el hermano árbol y la hermana piedra, con la hermana agua, con el hermano viento y con todo el cosmos. O busca la justicia, la paz y la integridad con toda la creación, creando el mismo relaciones justas con la Tierra y el Cosmos; porque “somos parte de la tierra y ella es parte nuestra”, como decía el jefe Seattle. Más aún, o busca denodadamente la sabiduría-espiritualidad de la tierra (ecosofía), con sensibilidad holística, reconociendo la interdependencia de todo con todo… sabiendo que “lo que cuenta es la realidad entera, la materia tanto como el espíritu” -como dice Raimon Panikkar-, o no tendrá futuro; porque la vida y el cosmos todo vive y muere con nosotros: somos la conciencia del universo, pero sin él no somos.
Jesús de Nazaret, el retrato de Dios, es un “ecologista” que no sólo manifiesta un profundo conocimiento y amor por la naturaleza (Mc 13,28; Mt 6,26-30…), sino que se experimenta él mismo en una unidad no-dual con Dios y con los seres humanos/el mundo (Jn 17, 21-23; Lc 17, 21). Por eso, invita a sus seguidores no sólo a admirarla, respetarla y amarla, sino a integrarse en ella y disfrutar en ella. Jesucristo es el mejor rostro de la compasión por los hermanos y por toda la creación; y, como decía Thomas Merton: “La idea de la compasión está basada en una intensa conciencia de interdependencia de todos los seres, todo es parte de todo”. Un corazón compasivo es “el ardor del corazón por toda la creación: hombres, pájaros, animales, demonios y todo el mundo”, decía hace siglos Isaac de Nínive.
Por eso, en el quehacer teológico del siglo XXI, la ecoteología deberá ocupar un lugar primordial. Más aún, no puede ser simplemente un elemento más de la teología, sino un elemento vertebrador de toda ella, como dimensión constitutiva de la fe y la vida; una perspectiva que acabe con siglos de visión eurocéntrica y antropocéntrica, despectiva de “los otros” y de la vida no humana, para alumbrar una nueva imagen de Dios.
Se tratará de pasar del Dios dominador al Dios Relación trinitaria-Comunión solidaria, Compañero, Padre-Madre, Amante y Amigo; pero también pasar a un Dios del que el mundo es su Sacramento: el mundo como Cuerpo de Dios y Dios como Espíritu del Mundo. Un Dios ligado indisolublemente a su Creación; no algo extraño frente a él, sino expresión del Ser. Para poder ver “el tejido sin costuras” que forma la Realidad entera, que dice Raimon Panikkar.
Como escribió Ian Bradley “la fe cristiana es intrínsecamente verde; la buena nueva del Evangelio es promesa de liberación y plenitud para toda la creación”; pero “necesitamos borrar siglos de pensamiento antropocéntrico que colocaron al hombre, y no a Dios en el centro del universo”. Esa es la gran tarea del quehacer teológico del siglo XXI: una ecoteología ecosófica.
Esto supone un proceso semejante al que nos propone a los cristianos el sacramento de la reconciliación:
En primer lugar un labor deconstructivo (examen de conciencia): descubrir el origen de la “crisis ecológica”, en la que tenemos culpa cristianos y no cristianos, y borrar una concepción antropológica y teológica antropocéntrica, dominadora y depredadora de la naturaleza que tanto daño ha hecho a la naturaleza y a nosotros mismos. Para ello es imprescindible un diálogo interreligioso  e intercultural.
En segundo lugar, la reconciliación con la naturaleza y el cosmos todo (dolor de los pecados y propósito de la enmienda): ponernos ante el Dios de perdón que siempre espera la vuelta a casa (oikos) de sus hijos/as, vuelta al equilibrio en el amor.
Y en tercer lugar un quehacer constructivo (cumplir, rehacer nuestra vida): elaborar una nueva teología, una eco-teología que descubra y manifieste un Dios en íntima conexión con el ser humano -hombre y mujer- y con el cosmos. Conexión no-dual; que no caiga ni en un dualismo destructor, ni en un monismo que niega la realidad tal como es: la identidad y la diversidad coexisten y ambas son reales; buscar la síntesis armoniosa. Una conexión que nos ayude a ser uno, vivir unificado, andar los caminos que van desde el corazón no-dual que permite ser todo en todos.
Se trata, en fin, de elaborar una ecoteología ecosófica que sepa manifestar que decir “Dios es amor”, como nos enseñó Jesús el Cristo-Palabra definitiva del Padre, es manifestar que Dios es comunión, relación trinitaria ad intra (Padre/Madre-Hijo- Espíritu) y ad extra (Dios-Ser humano-Cosmos). Una ecoteología ecosófica que sepa manifestar que el ser humano y toda la creación están llamados a la cristificación, a la plenitud de la vida en el Amor; indisolublemente unidos en el camino del Amor.
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 ¿QUIÉN ES VICTORINO PEREZ PRIETO? Averígualo aquí http://www.galegos.info/victorino-p%C3%A9rez-prieto


Victorino Pérez- Prieto en companía de José Luis Meza Rueda (profesor de la Universidad Javeriana cuya tesis doctoral se basó en la Antropología Teológica de Raimon Pannikar)




!ESTAMOS DE FIESTA!



Equipo de investigación "ECOTEOLOGIA"
2002 -2012:  
Un itinerario de 10 años al servicio de la Creación
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres (Salmo 125, 3)



Tierno hermano FRANCISCO...!pide al Padre por nosotros!



GRACIAS A QUIENES EN ALGÚN MOMENTO DE NUESTRA HISTORIA NOS APOYADO Y NOS HAN PERMITIDO LLEGAR HASTA AQUI...

Santiago Roldán, durante varios años integrante de nuestro Equipo, experto en Bioética y actualmente profesor de la Universidad del Bosque.

Alejo Londoño S.J.,  y  a CREACION (Equipo de Lectura ecoambiental de la Biblia), nuestros ancestros directos (Alvaro, Wilson, Marthica, Brenda Natalia, Esperanza, Alirio, Carlos Hernando, César Baratto, Brendan Mc Manus, entre otros)

Joe Aguilar S.J., Alfredo Ferro S.J, Carlos Novoa S.J., José Roberto Arango S.J., Silvio Cajiao S.J., Eduardo Díaz, Ana María Navarro, José Alfredo Noratto, Felipe Cárdenas, Francisco Gonzalez, Benjamín Herazo, Victor Martínez, Carlos Alberto Villamizar, José María Ortiz, directivos y docentes en las Facultades de Teologia y Estudios Ambientales y Rurales.

Roberto Vela Mantilla, quien en nuestros orígenes era Decano del Medio Universitario de Estudios Ambientales y Rurales y ahora es integrante de nuestro Equipo,

  Marlybell Ochoa, Camilo Contreras, Adriana Sinning, Melissa Arboleda, en esa época estudiantes de Ecología, hoy en día, insignes profesionales

Fray Jorge Mario Naranjo OCD, Hno. Nelson Otaya S.J., Edgar Orozco SDS, Oscar Hiram Rodríguez,  Luz Albeniz Marín,  Joseph Diakese Ndefi, Ligorio Dussán, Wilmar Rolando Olaya, estudiantes de posgrado y pregrado en Teología.

Erika Franco, María Jesús  Sánchez Vallinoto, Gloria Castillo, colaboradoras externas pero con un compromiso y entusiasmo a toda prueba.

Santiago Arango, desde el Sector Pastoral y su interés en la Bioética, un animador permanente de nuestras reflexiones.

Carolina Díaz Franky, quien creyó que podíamos aportar algo a Bogotá desde las alianzas con la Secretaría Distrital del Ambiente. William Díaz y Bibiana Duarte,  perseverantes en las campañas ecoteológicas del Domingo de Ramos, la Cruz de Mayo y la Navidad.

Las conserjes Isabelita, Nancy, Marthica.....

Las secretarias Gloria Torres, Sandra Murillo, Maritza Saénz, Rosalba Alvarez, Mercedes Ramírez..

A quienes han participado de los encuentros de la Mesa Ecoteológica Interreligiosa de Bogotá..

ALGUNOS MENSAJES:

Querido Ali y Equipo...
Muchas gracias por este correo que me ha emocionado enormemente porque me brinda la oportunidad de hacer memoria...tan necesaria en nuestros días.

Efectivamente es una década...mucho y poco tiempo a la vez...También yo celebro por estas fechas la década más uno...los años de vivir en esta linda y acogedora  ciudad....por lo que puedo afirmar que Ecoteología fue creado para mi..jejejeje un faro en el camino de mi 
vida bogotana.
Sólo tengo AGRADECIMIENTO Y AMOR por Ecoteología...más que una palabra...un equipo...Ecoteología fue mi familia extendida por meses y años enteros...ir a las reuniones semanales ... los seminarios...los protocolos...compartires...búsquedas..
.Ecoteología fue en muchos momentos mi oasis de esperanza...y en cierta medida lo sigue siendo.... El lugar de encuentro y de la búsqueda...el espacio de acogida y acogimiento...la oportunidad de Dios...
Ecoteología significará para mi siempre un comienzo!
Los y las quiero mucho, muaaaa 
Felicidades,

ERIKA FRANCO

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Mi paso por Ecoteología:

Para mi fue una experiencia muy enriquecedora desde lo académico como también desde lo personal. Pude ser consultora del proyecto piloto de gestión integral de residuos, y desde allí me quedé en el grupo porque fuí testigo de lo que es proponer temas, estudiarlos y llevarlos a la realidad a través de acciones con fundamento ecoteológico bajo enfoques interdisciplinarios. Es realmente un grupo en el que se crece, no tiene nada que reste, todo aporta!. Además, sus integrantes tienen una energía única, gente abierta, amable, con un alto grado de espiritualidad y muy preparada desde el punto de vista académico. Los quiero mucho, los reconozco por seguir adelante, los recuerdo y desde mi segunda maternidad los felicito de todo corazón!
Cordialmente,
Marlybell Ochoa Miranda
Ecóloga, P.U.J.
Especialista en Derecho Ambiental, U.R.
Cel: 301 411 79 10
Bogotá, D.C.- Colombia.
 

NOTA: MARLY diseñó el logo de ECOTEOLOGIA y la mascota OIKIA, emblema del Sistema de Gestión Ambiental de la Facultad de Teología.
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Con un saludo quisiera felicitarlos por los 10 años de la MESA y del equipo que fielmente han permanecido en esa búsqueda a veces incomprendida o solitaria. Me alegro de las conmemoraciones.

Un fuerte abrazo y FELICITACIONES.
Alfredo F sj.

NOTA: Alfredo Ferro S.J. fué director del IMCA (Instituto Mayor Campesino En Buga) y actualmente coordina desde Brasil, el Apostolado Social de la Compañía de Jesús en América Latina y el Caribe.



jueves, octubre 27, 2011

EL ESPIRITU DE ASIS

DECLARACION INTERRELIGIOSA:
"Cuida la tierra y germinará la paz"

El 27 de octubre de 2011 en el Templo de San Francisco, representantes de varias religiones manifestaron el siguiente compromiso en presencia de autoridades políticas, Organizaciones No Gubernamentales, medios de comunicación y ciudadanía en general.  El marco de la Declaración es la memoria de los 25 años del encuentro del Papa Juan Pablo II con líderes de las religiones del mundo para orar por la Paz. Por tal motivo, el Papa Benedicto XVI convocó a un nuevo Encuentro, esta vez, contando con la participación de agnósticos y delegados de más de un centenar de tradiciones religiosas quienes reflexionar, dialogaron y oraron como "Peregrinos de la Verdad, Peregrinos de la Paz". Aquí se puede leer el Mensaje del Papa para la ocasión:



Este es el texto que algunos líderes religiosos de Bogotá firmaron y que contó con la participación activa del coordinador de la Mesa Ecotelógica Interreligiosa del Distrito Capital como miembro de una Comisión integrada también por un frayle franciscano, una teóloga metodista y un experto en religiones.





Al amparo del Espíritu de Asís y bajo la tutelar mirada de los cerros orientales del Distrito Capital, nos hemos reunido para dar gloria a Dios por el maravilloso regalo de la Creación de la cual hacemos parte y a la que tenemos la inmensa responsabilidad de cuidar y orientar en su tránsito hacia la plenitud del Creador.

No dejamos de admirarnos por los insondables secretos de los paisajes y ecosistemas del altiplano, que nos mueven a valorar el agua, los suelos, el aire, la flora y la fauna, y nos ayudan a reconocernos hermanos y hermanas en el mismo Dios del Cielo y de la Tierra.

Con el corazón sobrecogido, redescubrimos que esta porción de territorio, que constituye nuestro hogar, hace parte de un hermoso país que, a su vez, se inscribe en una casa más grande que llamamos Planeta Tierra y nos integra a la infinitud del Universo, con sus galaxias y constelaciones.

Y justamente, 2.600 metros más cerca de las estrellas, nos hemos congregado para orar por el fortalecimiento de nuestra fraternidad universal y ratificar nuestro compromiso en el cuidado de la Creación de Dios, desde la riqueza de cada una de nuestras tradiciones religiosas y la sabiduría que cada una de ellas ofrece.

Por eso mismo, no podemos dejar de expresar nuestra preocupación por la ruptura de esta comunión cósmica y manifestar nuestra indignación ante los atentados contra la dignidad de la vida que constantemente estamos padeciendo.

No consideramos correcto que la vida se cosifique y se instrumentalice hasta convertirla en una mercancía.

No es éticamente tolerable ni moralmente aceptable que la Creación esté siendo profanada en un afán despiadado por el lucro, en detrimento de la sustentabilidad de la vida de las generaciones presentes y futuras.

Rechazamos toda forma de violencia y discriminación, toda forma de manipulación y sometimiento pues lo consideramos contrario a los designios del Creador.

Más bien, queremos mostrar que la sincronía y la concordia son un camino de unidad en medio de la diversidad biológica, étnica y cultural. Con nuestros cantos, plegarias y silencios solemnes queremos comunicar un mensaje de paz y no-violencia, de perdón y reconciliación que llegue a toda la ciudadanía y resplandezca en el horizonte de la Sabana.

De forma similar a como Francisco de Asís, descubrió a Dios mediante el servicio a los más pobres y marginados de su tiempo, y experimentó la grandeza de ser hijo del mismo Padre Celestial, y por ello, hermano del Sol y de la Luna, del lobo, las aves y los gusanos; del fuego, el agua y hasta de la muerte, declaramos nuestro interés por:
- anunciar que la Paz es posible mediante la práctica de la justicia, la compasión y misericordia
- denunciar que no es posible sacrificar la vida, la biodiversidad, los territorios ancestrales y el porvenir de nuestro pueblo en aras de la mezquindad y la avaricia
- renunciar a toda forma de vida consumista y codiciosa, a los mecanismos bélicos y competitivos que rompen el vínculo sagrado y ocasionan muerte prematura.

El lema que hemos proclamado es también nuestro legado: cuidar la tierra para que la paz germine. No nos es indiferente el resultado de recientes informes y estudios, que identifican que una de las principales causas de la violencia y pobreza en Colombia es la concentración de la propiedad en pocas manos. No desconocemos la escandalosa cultura de corrupción que ha invadido las esferas públicas y privadas, ni cerramos los ojos a la devastación de nuestros páramos, la extinción de especies y el aterrador avance de la contaminación.

Pero sabemos que sólo una conciencia humana, humilde y dócil a los designios del Creador; sólo una férrea voluntad de nutrir nuestros lazos de hermandad y una acción decidida por transformar las relaciones consigo mismo, con los demás, con la naturaleza y con Dios por la magia del amor y la caridad, pueden reintegrar los caminos del bien para los seres humanos y todo lo creado.


Con la convicción que el ejemplo arrastra y que el mundo es el principal altar para alabar al dueño de la Vida, invitamos a todas las personas de nuestras comunidades y grupos, y a todos aquellos que sueñan con otro mundo posible, a que perseveremos en el diálogo respetuoso y la gestión diligente para que la cuestión ecológica sea oportunidad de encuentro y conversión; el ecumenismo, el diálogo interreligioso e intercultural, sean puente de entendimiento, y la economía, vuelva a ser el arte de administrar la casa, que ya tiene la estatura del cosmos y tiene por destino, la unidad.






ALIRIO CACERES AGUIRRE
acaceres@javeriana.edu.co